En este momento estás viendo Encuentros de formación y participación
  • Categoría de la entrada:Grupos

Hemos iniciado desde este año pastoral una serie de encuentros mensuales haciéndonos eco de lo que nos pide, ofrece y propone el Señor por medio de  SU PALABRA, LA PALABRA DE NUESTROS PASTORES Y LA HISTORIA, PERSONAS Y ACONTECIMIENTOS que conforman nuestro tiempo, que es tiempo de oportunidad de Dios para cada uno de nosotros y para nuestra comunidad cristiana de Reinosa.

ENCUENTRO DE FORMACIÓN Y PARTICIPACIÓN:

Así lo definimos y anunciamos. En cada encuentro, con libertad y alegría, vamos haciendo un camino que quiere ser SINODAL, es decir, camino en el que desde la escucha atenta, la participación y el compromiso, vayamos descubriendo lo que Dios nos pide y lo hagamos con fraternidad y generosidad.

HACIA UNA MAYOR COMUNIÓN Y  FRATERNIDAD:

Así es como nos gusta hacerlo: con un horizonte bien marcado en rojo. Cada encuentro tiene un componente de acogida y oración. Hay un espacio en que aprendemos a escucharnos y a valorar lo que digan los demás. Hay un momento en que nos dejamos interpelar por la palabra de Jesús, por los documentos del Magisterio y por la voz de nuestro pastor diocesano. Hay un espacio para pensar, decir y proponer pistas y compromisos de acción para nuestra parroquia. Y hay un tiempo final para alegrarnos con un café y unas pastas.


Y no podemos olvidarnos de que:

La parroquia no es una estructura caduca; precisamente porque tiene una gran plasticidad, puede tomar formas muy diversas que requieren la docilidad y la creatividad misionera del Pastor y de la comunidad.

La parroquia es presencia eclesial en el territorio, ámbito de la escucha de la Palabra, del crecimiento de la vida cristiana, del diálogo, del anuncio, de la caridad generosa, de la adoración y la celebración.

A través de todas sus actividades, la parroquia alienta y forma a sus miembros para que sean agentes de evangelización.

Es comunidad de comunidades, santuario donde los sedientos van a beber para seguir caminando, y centro de constante envío misionero.

Pero tenemos que reconocer que el llamado a la revisión y renovación de las parroquias todavía no ha dado suficientes frutos en orden a que estén todavía más cerca de la gente, que sean ámbitos de viva comunión y participación, y se orienten completamente a la misión.    

(Evangelii Gaudium, 28)